Los orígenes del pueblo de Tías

Publicado: 6 julio, 2015 en Historia, Tías

Fuente: Pregón de Tías 2000
Por José de León Hernández

Los orígenes del pueblo de Tías

Este pueblo y la reconstrucción de la ermita de Candelaria nacen como consecuencia de las erupciones volcánicas del S.XVIII. Tuvimos que recorrer un largo camino para llegar a esta sorprendente conclusión y muchos eran los datos que no nos cuadraban. Pero hoy, podemos afirmar que antes de las erupciones no existía ningún pueblo en esta zona en los s. XVII y XVIll, salvo Mácher, donde se citan unos pocos vecinos. Casi todo eran términos para el ganado, desde la zona montañosa hasta el mar, donde ya, desde finales del s.XVI, se menciona la Tiñosa como un topónimo costero pero deshabitado.

En primer lugar, hay que decir que Tías no se refiere a un tipo de parentesco. Este topónimo, quizás aborigen, era citado antes de los volcanes como término. Tampoco está relacionado con el apellido Fajardo, ya que Alonso de Fajardo, vivió a finales del S.XV, y de tener descendientes en la isla, vivirían en otro lugar ya que, como hemos dicho, el pueblo no se funda hasta la primera mitad del S.XVIII. Por otro lado, el primer Fajardo que hemos localizado en las aldeas existentes poco antes de las erupciones, fue Domingo Hernández Fajardo, que era originario de Tenerife y vivía en Testeina. Es posible que dicho apellido parta de ahí, con lo cual estaríamos hablando, en todo caso, de las sobrinas de Fajardo y no de sus tías, cuando se funda este pueblo.

La primera referencia a Tías, la encontramos en Noviembre de 1666 en Fuerteventura, en el testamento de Matías Dumpiérrez Cabrera, natural de Lanzarote, el cual hereda de su padre Gregorio Ruiz Dumpiérrez y de su abuelo, el Término de Tías, con todo lo anejo y perteneciente. Como podemos observar, no se menciona pueblos ni vecinos. Tías se remontaría, entonces, a mediados del s. XVI, ya que el titular hereda de dos generaciones y posiblemente fuera anciano cuando realiza el testamento.

Con posterioridad a esta fecha, encontramos poca información, como el camino que va a Tías, pero nunca a la aldea, pago, lugar, o vecinos. En las Actas del Cabildo de Lanzarote, que van desde 1618 a 1700, no se menciona ni una vez dicho pueblo. Entre las 52 aldeas citadas en los documentos oficiales de las erupciones localizados en Simancas, y entre las 62 que aporta el Obispo Dávila y Cárdenas, en su visita a comienzos de 1733, tampoco se cita este pueblo. Los pueblos más próximos que aparecen citados en los documentos que hemos trabajado eran Güime o Guyime, Conil, Masdache y La Asomada. En el testamento de Andrés de Betancor de Armas, vecino de San Bartolomé y fechado en Julio de 1730, se menciona el término de Tías como de su propiedad y no se dice que hayan vecinos. Poseemos un interesante documento, del 28 de Agosto de 1734, sobre una petición popular de los habitantes de la isla ante el Cabildo, en el que se citan 22 aldeas y tampoco se nombra Tías.

La primera mención que conocemos de un vecino de Tías, corresponde al 2 de Noviembre de 1735, en que se cita a Juan Miguel. En un interesante documento, que luego veremos, fechado en Febrero de 1736, aparece este mismo personaje, con los también vecinos de Tías, Gaspar de Messa y Bartolomé Cabrera, solicitando construir una capilla bajo la advocación de Nuestra Señora de Candelaria.

¿Qué ocurrió entre 1733 y 1735? ¿Por qué comienza a nombrarse los primeros vecinos de Tías a partir de 173 5? La respuesta esta en los repartimiento s que los cientos de vecinos, afectados por las erupciones, solicitan a las autoridades de la isla y a la Real Audiencia, para instalar sus nuevos hogares y roturar nuevas tierras, ya que lo habían perdido todo bajo las lavas. Se hacen tres repartimientos entre 1733 y 1734. Uno en la zona de Temuime, Fenanzo, Casa Muda, Mación, etc., para los afectados de la zona Sur (Chupadero, Yaiza, Uga, Maso, Santa Catalina,..). Otro en las zonas de Yuco, Tinguatón, etc., para los afectados de Tíngafa, El Rodeo y Mancha Blanca, cuya aldea será reconstruida. Y el tercer repartimiento se realiza en la zona donde se creará la aldea de Tías, repartiéndose numerosas tierras en sus alrededores. Aquí se asentarán vecinos afectados por las arenas y lavas de Montaña Blanca, Masdache, Testeina, y sobre todo de San Bartolomé, que serán quienes hagan más presión para este nuevo repartimiento, ya que según sus declaraciones: por causa de las arenas de los volcanes, que a avido y ai en aquella tierra, perdieron sus partes, casas, eras y tierras, que antes sembraban por averse tupido y llenado con dichas arenas, y cascaxos que han arrasado los volcanes, de suerte que les a aiudo a mis partes preciso desamparar su aldea y andan peregrinando por otras, ..

El Alcalde Mayor, en un primer momento, se niega a que se roturen dichas tierras porque estaban fuera de la vara que separaba en lo antiguo las zonas para cultivar de las utilizadas para la crianza de animales. Interviene el Vicario D. Ambrosio de Ayala en favor de los vecinos y argumenta cuestiones de seguridad, ya que los habitantes de San Bartolomé siempre habían estado dispuestos a defender el Puerto de Arrecife de las invasiones de moros. Se basa también, en la provisión de Octubre de 1733 dada por la Real Audiencia de las islas, para que se recompensen: las pérdidas de las tierras perdidas con los volcanes y arenas, se les permitiese romper a los vecinos, las que paresieran presisas.

La zona donde se produce este tercer repartimiento era: desde los corrales en el canto del Jable por el Lomo de las caleras, linea recta al Lomo de Frias, y de allí al varranco de Tías, que venía a quedar esto aun andar con las tierras que se avian arrado en el añó pasado, en el término de Montaña Blanca, y que de dicha Raya arriva no avia mato alguno, ni podrá dar yerva, por estar arenado, y de dicha vara avajo era donde avia matas, y que les parecia quedaba vastante término para criar los criadores de aquellos paraxes.

El 19 de Diciembre de 1733, se resuelve en favor de los vecinos y se especifica en el acuerdo la posibilidad de asentarse la población en las zonas próximas a estos repartimientos: .. se les conceda lizencia para que aren lo señalado por dichos Peritos, y además citio para que se sitien en la misma sercanía, por no poder mantenerse en el Lugar de San Bartolomé por las muchas arenas que tiene, .. La orden de ejecución es dada el 17 de Febrero de 1734 por la Real Audiencia. A partir de ahí comienza el asentamiento, en los alrededores de Tías, de los primeros vecinos de estos lugares. Pero será un poco más tarde, el 16 de Octubre de 1734, cuando se produce específicamente el repartimiento del Término de Tías, según dictamina la carta dada por el Alcalde Mayor D. Gonzalo de Betancor Ayala, quién dice:

Hago saber a todos los dueños e interesados en los términos comprendidos en … Tías y a los de los términos con que lind.an que en virtud de un pedimento dado por algunos dueños de dichos términos expedí el decreto del tenor siguiente: El primero dia festivo se publique en la plaza pública a la hora acostumbrada por vos el pregonero público que todos los dueños e interesados en el término de Tias concurran con los instrumentos en dia Viernes que se contaran veinte y dos del corriente que esta señalado para que se haga la partición y se apercibe que los que no concurrieren quedarán excluidos de qualquier despacho que pretendan y sin recurro para volber a pedir partición y en el interín que se hase ninguna persona sea o no interesado entre a arar en lo que cae debajo de los linderos del término de Tías con apercibimiento de que perderán la sementera que hicieren .. y asi mismo se publique que los dueños de los términos comarcanos al de Tías concurran dicho día con sus.. deslindes para que se haga el de dicho término de Tias …. para que llegue noticia de los supradichos y ninguno pretenda ignorancia se lea y publique este despacho el día de mañana a la puerta de la hermita de San Bartolomé para qualquiera persona que sepa leer y escribir con testigos poniéndolo por diligencia y sea a tiempo de que este junta la vecindad al entrar a oir missa o al salir de ella.

A partir de esa fecha se producen algunos conflictos por las tierras repartidas, como el que tiene el Convento de Santo Domingo con Joseph García, por dar éste, a medias, unas tierras al Alférez Joan Gutiérrez Quintero. Ambos son vecinos de San Bartolomé y el Convento sostiene que dichas tierras fueron donadas por Joseph Martín y Joan Camejo, que emigraron a Indias. Posiblemente estos vecinos de San Bartolomé adquirieron estas tierras en los repartimientos citados anteriormente.

Como podemos comprobar, en estos sucesos está el origen del actual pueblo de Tías. Por tanto, lo curioso y además importante, no es la antigüedad de esta aldea, sino el rápido crecimiento económico y poblacional que sufrió después de los volcanes, que hizo que en poco más de medio siglo se convirtiera en uno de los pueblos más prósperos y ricos de la isla y llegara a convertirse en Parroquia y Municipio. Este milagro económico tuvo que ver bastante con el Volcán, y con la puesta en producción de sus enormes extensiones de arenados naturales para el cultivo de la vid. En 1744, sólo 10 años después de estos repartimientos, ya figura Tías como pueblo y su ermita, en el mapa realizado por el ingeniero militar A. Riviere, quien nos dice en Agosto de 1741, que: De la atalaya de montaña Blanca a Tías abrá media legua, acude a ésta la compañía de dicho lugar de Tías a playa Quemada, ..

En 1772, (año de crisis), se contabilizan 63 vecinos, siendo la sexta población en importancia de la isla. En 1776, se mencionan los barrios de Tías de Arriba, Tías de Abajo, El Hoyo del Agua y el Pabón, con un total de 99 vecinos, que sumándoles los 7 de Mácher y algunos más de Conil, Masdache, etc .. podría llegar a los 130 vecinos (unos quinientos habitantes), siendo la sexta población de la isla. En 1785 se llegan a mencionar dos vecinos en La Tiñosa, Domingo Francisco y Catalina Peraza. En 1802, el Municipio alcanza los 1340 habitantes, creciendo, por lo tanto, más del doble en menos de treinta años.

Unido a la aparición de los primeros pobladores de Tías, durante las erupciones volcánicas, surge la idea de crear la ermita de Nuestra Señora de Candelaria. Hay que tener en cuenta, como veremos, que la devoción a esta Virgen era muy antigua en la isla, y sobre todo, que ya existía una ermita de Candelaria desde, al menos, cien años antes. Esta ermita estaba ubicada en un lugar bastante retirado de Tías, en el pequeño pago de Candelaria. Esta zona desapareció por los volcanes entre 1734/35

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