Pregón de Tías 2000

Publicado: 6 julio, 2015 en Pregones de Tías

Fuente:
Archivo de: Óscar Torres Perdomo y Jesús Perdomo Ramírez

Pregón de las Fiestas de Ntra. Sra. de La Candelaria
Tías 2000
Por: José de León Hernández

Quiero comenzar agradeciendo al Ayuntamiento de Tías, por invitarme a que les cuente algunos hechos del pasado de estos pagos. Unos desconocidos y otros contradictorios con las ideas que han existido sobre el origen de Tías y de la devoción a Nuestra Señora de Candelaria. Quiero agradecer y dedicar este pregón a mi madre, descendiente de este pueblo, por haberme enaizado en él.

Y quiero también, hacerlo extensible a todas aquellas mujeres y hombres de estos lugares que me han ayudado a conocer, y sobre todo a reconocer, desde que era pequeño, la historia de muchos rincones de estos lugares. A mis parientes Seferina, Margarita, Carmen, a sus hijos y a los que nos han dejado, como Antonio Umpiérrez y Rafael Mota, a quienes les debo muchos de los cuentos que aprendí de niño, sobre estos pagos. También y de forma especial a Julián Rodríguez, infatigable investigador de nuestro pasado, que me ha ayudado en muchos de mis estudios y pateos, al padre de Juan Ramón el de Conil, por sus conocimientos sobre algunos viejos edificios y restos en Testeina, a Lito Figueroa, ya mucha gente más, constructores anónimos de este presente, que mañana historiarán las y los chinijos que por aquí asoman.

Siguiendo con este nuevo oficio de pregonero de las fiestas de la isla, me toca hoy realizar el de la Patrona del Municipio de Tías. Como ocurrió con el que impartí a Nuestra Señora de los Dolores, se une en estas notas conocimientos y emociones. Conocimientos que he podido obtener en muchos años de investigación sobre la historia de Lanzarote, gran parte del cual se lo debo a las personas mayores que me han transmitido muchas noticias del pasado y un enorme saber sobre esta tierra, castigada por las lavas de un malentendido progreso. Emociones que he podido sentir compartiendo un sin fin de vivencias en esta isla, donde se hunden mis más lejanas raíces, y sobre las que reclamo un firme compromiso de preservar nuestra identidad y nuestro patrimonio natural y cultural, amenazado por una nueva cultura de usar y tirar bajo el ciego poder del dinero y el nefasto reino del egoísmo.

Voy a exponerles unos datos, que transforman bastante la idea que ha existido sobre el origen del pueblo y sobre su ermita. Agustín de la Hoz sostenía, hace unos años, que Tías había sido fundada por dos mujeres, descendientes del que fuera Gobernador de Canarias, Alonso de Fajardo. Luego denominaron al lugar las Tías de Fajardo, en honor de aquellas señoras que habitaron esta zona por el S.XVI. Fundándose en dicho pueblo la primera ermita de Nuestra Señora de Candelaria: Cuéntase que el cura don Domingo Gonzalo escuchó de labios de la Virgen de Candelaria ,allá por el año de 1596, el deseo de que se levantara el templo prometido hacía ya diez años, o sea, desde la invasión de Morato Arráez .. Nos dice también, A. de la Hoz que: La primitiva Iglesia de Ntra. Sra. de Candelaria se intentó edificar hacia 1618, aunque luego se levantara en 1796, en otro lugar.

A pesar de valorar las aportaciones que dicho investigador realizó a la historia insular, no compartimos muchas de sus interpretaciones. Por ejemplo, sobre el origen de Tías y su ermita.

LOS ORIGENES DEL PUEBLO DE TÍAS
Este pueblo y la reconstrucción de la ermita de Candelaria nacen como consecuencia de las erupciones volcánicas del S.XVIII. Tuvimos que recorrer un largo camino para llegar a esta sorprendente conclusión y muchos eran los datos que no nos cuadraban. Pero hoy, podemos afirmar que antes de las erupciones no existía ningún pueblo en esta zona en los s. XVII y XVIll, salvo Mácher, donde se citan unos pocos vecinos. Casi todo eran términos para el ganado, desde la zona montañosa hasta el mar, donde ya, desde finales del s.XVI, se menciona la Tiñosa como un topónimo costero pero deshabitado.

En primer lugar, hay que decir que Tías no se refiere a un tipo de parentesco. Este topónimo, quizás aborigen, era citado antes de los volcanes como término. Tampoco está relacionado con el apellido Fajardo, ya que Alonso de Fajardo, vivió a finales del S.XV, y de tener descendientes en la isla, vivirían en otro lugar ya que, como hemos dicho, el pueblo no se funda hasta la primera mitad del S.XVIII. Por otro lado, el primer Fajardo que hemos localizado en las aldeas existentes poco antes de las erupciones, fue Domingo Hernández Fajardo, que era originario de Tenerife y vivía en Testeina. Es posible que dicho apellido parta de ahí, con lo cual estaríamos hablando, en todo caso, de las sobrinas de Fajardo y no de sus tías, cuando se funda este pueblo.

La primera referencia a Tías, la encontramos en Noviembre de 1666 en Fuerteventura, en el testamento de Matías Dumpiérrez Cabrera, natural de Lanzarote, el cual hereda de su padre Gregorio Ruiz Dumpiérrez y de su abuelo, el Término de Tías, con todo lo anejo y perteneciente. Como podemos observar, no se menciona pueblos ni vecinos. Tías se remontaría, entonces, a mediados del s. XVI, ya que el titular hereda de dos generaciones y posiblemente fuera anciano cuando realiza el testamento.

Con posterioridad a esta fecha, encontramos poca información, como el camino que va a Tías, pero nunca a la aldea, pago, lugar, o vecinos. En las Actas del Cabildo de Lanzarote, que van desde 1618 a 1700, no se menciona ni una vez dicho pueblo. Entre las 52 aldeas citadas en los documentos oficiales de las erupciones localizados en Simancas, y entre las 62 que aporta el Obispo Dávila y Cárdenas, en su visita a comienzos de 1733, tampoco se cita este pueblo. Los pueblos más próximos que aparecen citados en los documentos que hemos trabajado eran Güime o Guyime, Conil, Masdache y La Asomada. En el testamento de Andrés de Betancor de Armas, vecino de San Bartolomé y fechado en Julio de 1730, se menciona el término de Tías como de su propiedad y no se dice que hayan vecinos. Poseemos un interesante documento, del 28 de Agosto de 1734, sobre una petición popular de los habitantes de la isla ante el Cabildo, en el que se citan 22 aldeas y tampoco se nombra Tías.

La primera mención que conocemos de un vecino de Tías, corresponde al 2 de Noviembre de 1735, en que se cita a Juan Miguel. En un interesante documento, que luego veremos, fechado en Febrero de 1736, aparece este mismo personaje, con los también vecinos de Tías, Gaspar de Messa y Bartolomé Cabrera, solicitando construir una capilla bajo la advocación de Nuestra Señora de Candelaria.

¿Qué ocurrió entre 1733 y 1735? ¿Por qué comienza a nombrarse los primeros vecinos de Tías a partir de 173 5? La respuesta esta en los repartimiento s que los cientos de vecinos, afectados por las erupciones, solicitan a las autoridades de la isla y a la Real Audiencia, para instalar sus nuevos hogares y roturar nuevas tierras, ya que lo habían perdido todo bajo las lavas. Se hacen tres repartimientos entre 1733 y 1734. Uno en la zona de Temuime, Fenanzo, Casa Muda, Mación, etc., para los afectados de la zona Sur (Chupadero, Yaiza, Uga, Maso, Santa Catalina,..). Otro en las zonas de Yuco, Tinguatón, etc., para los afectados de Tíngafa, El Rodeo y Mancha Blanca, cuya aldea será reconstruida. Y el tercer repartimiento se realiza en la zona donde se creará la aldea de Tías, repartiéndose numerosas tierras en sus alrededores. Aquí se asentarán vecinos afectados por las arenas y lavas de Montaña Blanca, Masdache, Testeina, y sobre todo de San Bartolomé, que serán quienes hagan más presión para este nuevo repartimiento, ya que según sus declaraciones: por causa de las arenas de los volcanes, que a avido y ai en aquella tierra, perdieron sus partes, casas, eras y tierras, que antes sembraban por averse tupido y llenado con dichas arenas, y cascaxos que han arrasado los volcanes, de suerte que les a aiudo a mis partes preciso desamparar su aldea y andan peregrinando por otras, ..

El Alcalde Mayor, en un primer momento, se niega a que se roturen dichas tierras porque estaban fuera de la vara que separaba en lo antiguo las zonas para cultivar de las utilizadas para la crianza de animales. Interviene el Vicario D. Ambrosio de Ayala en favor de los vecinos y argumenta cuestiones de seguridad, ya que los habitantes de San Bartolomé siempre habían estado dispuestos a defender el Puerto de Arrecife de las invasiones de moros. Se basa también, en la provisión de Octubre de 1733 dada por la Real Audiencia de las islas, para que se recompensen: las pérdidas de las tierras perdidas con los volcanes y arenas, se les permitiese romper a los vecinos, las que paresieran presisas.

La zona donde se produce este tercer repartimiento era: desde los corrales en el canto del Jable por el Lomo de las caleras, linea recta al Lomo de Frias, y de allí al varranco de Tías, que venía a quedar esto aun andar con las tierras que se avian arrado en el añó pasado, en el término de Montaña Blanca, y que de dicha Raya arriva no avia mato alguno, ni podrá dar yerva, por estar arenado, y de dicha vara avajo era donde avia matas, y que les parecia quedaba vastante término para criar los criadores de aquellos paraxes.

El 19 de Diciembre de 1733, se resuelve en favor de los vecinos y se especifica en el acuerdo la posibilidad de asentarse la población en las zonas próximas a estos repartimientos: .. se les conceda lizencia para que aren lo señalado por dichos Peritos, y además citio para que se sitien en la misma sercanía, por no poder mantenerse en el Lugar de San Bartolomé por las muchas arenas que tiene, .. La orden de ejecución es dada el 17 de Febrero de 1734 por la Real Audiencia. A partir de ahí comienza el asentamiento, en los alrededores de Tías, de los primeros vecinos de estos lugares. Pero será un poco más tarde, el 16 de Octubre de 1734, cuando se produce específicamente el repartimiento del Término de Tías, según dictamina la carta dada por el Alcalde Mayor D. Gonzalo de Betancor Ayala, quién dice:

Hago saber a todos los dueños e interesados en los términos comprendidos en … Tías y a los de los términos con que lind.an que en virtud de un pedimento dado por algunos dueños de dichos términos expedí el decreto del tenor siguiente: El primero dia festivo se publique en la plaza pública a la hora acostumbrada por vos el pregonero público que todos los dueños e interesados en el término de Tias concurran con los instrumentos en dia Viernes que se contaran veinte y dos del corriente que esta señalado para que se haga la partición y se apercibe que los que no concurrieren quedarán excluidos de qualquier despacho que pretendan y sin recurro para volber a pedir partición y en el interín que se hase ninguna persona sea o no interesado entre a arar en lo que cae debajo de los linderos del término de Tías con apercibimiento de que perderán la sementera que hicieren .. y asi mismo se publique que los dueños de los términos comarcanos al de Tías concurran dicho día con sus.. deslindes para que se haga el de dicho término de Tias …. para que llegue noticia de los supradichos y ninguno pretenda ignorancia se lea y publique este despacho el día de mañana a la puerta de la hermita de San Bartolomé para qualquiera persona que sepa leer y escribir con testigos poniéndolo por diligencia y sea a tiempo de que este junta la vecindad al entrar a oir missa o al salir de ella.

A partir de esa fecha se producen algunos conflictos por las tierras repartidas, como el que tiene el Convento de Santo Domingo con Joseph García, por dar éste, a medias, unas tierras al Alférez Joan Gutiérrez Quintero. Ambos son vecinos de San Bartolomé y el Convento sostiene que dichas tierras fueron donadas por Joseph Martín y Joan Camejo, que emigraron a Indias. Posiblemente estos vecinos de San Bartolomé adquirieron estas tierras en los repartimientos citados anteriormente.

Como podemos comprobar, en estos sucesos está el origen del actual pueblo de Tías. Por tanto, lo curioso y además importante, no es la antigüedad de esta aldea, sino el rápido crecimiento económico y poblacional que sufrió después de los volcanes, que hizo que en poco más de medio siglo se convirtiera en uno de los pueblos más prósperos y ricos de la isla y llegara a convertirse en Parroquia y Municipio. Este milagro económico tuvo que ver bastante con el Volcán, y con la puesta en producción de sus enormes extensiones de arenados naturales para el cultivo de la vid. En 1744, sólo 10 años después de estos repartimientos, ya figura Tías como pueblo y su ermita, en el mapa realizado por el ingeniero militar A. Riviere, quien nos dice en Agosto de 1741, que: De la atalaya de montaña Blanca a Tías abrá media legua, acude a ésta la compañía de dicho lugar de Tías a playa Quemada, ..

En 1772, (año de crisis), se contabilizan 63 vecinos, siendo la sexta población en importancia de la isla. En 1776, se mencionan los barrios de Tías de Arriba, Tías de Abajo, El Hoyo del Agua y el Pabón, con un total de 99 vecinos, que sumándoles los 7 de Mácher y algunos más de Conil, Masdache, etc .. podría llegar a los 130 vecinos (unos quinientos habitantes), siendo la sexta población de la isla. En 1785 se llegan a mencionar dos vecinos en La Tiñosa, Domingo Francisco y Catalina Peraza. En 1802, el Municipio alcanza los 1340 habitantes, creciendo, por lo tanto, más del doble en menos de treinta años.

Unido a la aparición de los primeros pobladores de Tías, durante las erupciones volcánicas, surge la idea de crear la ermita de Nuestra Señora de Candelaria. Hay que tener en cuenta, como veremos, que la devoción a esta Virgen era muy antigua en la isla, y sobre todo, que ya existía una ermita de Candelaria desde, al menos, cien años antes. Esta ermita estaba ubicada en un lugar bastante retirado de Tías, en el pequeño pago de Candelaria. Esta zona desapareció por los volcanes entre 1734/35

LA PRIMlTIVA ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE CANDELARIA

Sobre esta ermita, tan sólo conocíamos dos citas, además de las ya mencionadas de A. de la Hoz.

Estas eran muy vagas, aunque daban algunas pistas sobre su ubicación. Por un lado, la que viene recogida en los Documentos del Archivo de Simancas sobre las erupciones, en uno de cuyos párrafos, y referido a los primeros meses de la actividad volcánica, se dice: .. y en la Vega de Tomaren la hermita de Nuestra Señora de Candelaria. En este escrito se sitúa de forma aproximada la localización de esta ermita.

Por otro lado, la que hace el Obispo Dávila y Cárdenas recogida en las Constituciones y Nuevas Synodales. En este documento se hace una relación de los pueblos de la isla afectados o no por los volcanes, y se mencionan las ermitas que existían en Lanzarote entre Febrero y Marzo de 1733.Entre estas ermitas señala: la de Candelaria y la de San Bartolomé en su distrito. Podemos observar que, todavía en 1733, la ermita de Nuestra señora de Candelaria estaba en pie.

En la tesis doctoral de Dña. M.J. Riquelme Pérez sobre la Virgen de Candelaria en el Archipiélago, si bien se hace referencia a la actual Iglesia de Tías, no se menciona la primitiva ermita que aquí estudiamos.

Podemos afirmar hoy, sin lugar a equivocamos, que antes de las erupciones volcánicas existía la ermita de Candelaria y también un pago, que llevaba su nombre. Aunque no sabemos con exactitud sus orígenes, es posible que desde el s. XV se conociera la Virgen de Candelaria en la isla. Hay que tener en cuenta que sobre 1464/65 Sancho de Herrera rapta la imagen de Candelaria y la traslada a Fuerteventura (algunos autores creen que fue a Lanzarote). En cualquier caso, tal noticia tuvo que haber llegado a nuestra isla. Cabe citar al esclavo guanche Antón, cautivo o emigrado a Lanzarote sobre 1420, donde fue cristianizado. Según la leyenda, tendría un papel decisivo a su vuelta a Tenerife al identificar la imagen que los guanches adoraban, con la Virgen de Candelaria.

Entre las figuras destacadas de la isla en esos primeros siglos después de la Conquista, cabe citar a Argote de Molina, que según Abreu Galindo, fue la única persona en descifrar unos signos que posee la imagen de Candelaria de Tenerife. Este intrépido personaje de nuestra historia, era un buen conocedor de la Virgen de Candelaria y no podemos descartar su participación en el culto de dicha virgen en la isla. Sabemos que mantuvo un largo pleito con un convento de monjas de Madeira, sobre unas tierras por Chacabona y Tomaren, a finales del s. XVI. Esa zona está próxima al emplazamiento que proponemos para el pago de Candelaria y su primitiva ermita. También mencionar que en 1640 existió una esclava, llamada Andresa de Candelaria, vecina de la isla.

La primera referencia segura que hemos encontrado sobre la ermita de Candelaria, la tenemos documentada en 1661, en un testamento donde se pide que se digan varias misas rezadas por el alma de diversos familiares del Capitán Bartolomé de Cabrera, vecino de Chimanfaya, en la ermita de San Juan y… en la hermita de Nuestra Señora de Candelaria questa cerca desta aldea (se refiere a Chimanfaya).

A partir de esa cita, hemos localizado numerosas referencias a la ermita de Candelaria y a personajes importantes de la isla, devotos de esta Virgen. Poseemos un documento de mucho interés que nos dice que Sebastián de Armas Clavijo, vecino de la Villa, según su testamento de Noviembre de 1733, había sido Mayordomo de la ermita de Candelaria poco antes de ser destruida por las erupciones. También se hace referencia a la actividad volcánica en las cercanías de la ermita, en dicho año de 1733:

Declaro que yo he sido Mayordomo de la hermita de Nuestra Señora de Candelaria y la quenta de dicha mayordomía cargo y descargo esta formada de letra y puño de dicho Padre Fray Antonio mi hermano y es declaran que quando el Bolcán corrió para Testeina en donde tenía algunas fanegadas de sebada de dicha hermita las saque y puse en una casa en el lugar de San Bartolomé viendo que allí se iba a perder dicha sebada

Dicho documento menciona también, ciertas reparaciones del templo, poco antes de su destrucción: Iten declaro que a dicho mi yerno debo diez tijeras que le tome prestadas para pagar otras diez que me avían prestado para la fábrica de el púlpito de Nuestra Señora de Candelaria

Creemos que esta ermita se encontraba en una zona llamada Candelaria, en el centro de la isla.

Poseemos numerosas referencias sobre la posible localización de la Ermita. Y las encontramos en el ya citado documento del año 1661, en el que se dice, al referirse a la ermita… questá cerca de esta Aldea... Se está refiriendo a la aldea de Chimanfaya, que nosotros situamos aproximadamente por la Caldera de los Cuervos (también de las Lapas) y al poniente de Montaña Negra.

Las siguientes pistas sobre la ubicación de la ermita y término de Candelaria las encontramos sobre todo en el siglo XVIll. Así tenemos que en 1711 se vende una tierra en El Peñón, que lindan con camino que sale de Nuestra Señora de Candelaria para la aldea de la Begueta y Tiagua y por otra con la falda de la Montaña de Tisalaya. Y que unas tierras en Candelaria lindan: Por una parte con camino Real que sale de esta Villa… para la Aldea de Chimanfaya. Se citan tierras en Candelaria que linda por una parte con: camino que sale de Testeina a Nuestra Señora de Candelaria. Lindan también: con camino Real que viene de Santa Catalina. Y sabemos que un terreno en Tisalaya linda: con el camino que viene de Candelaria para esta Villa y con vereda que va del Peñón a Candelaria.

Por los datos aportados hemos de suponer que la ermita de Nuestra señora de Candelaria estaría situada entre la Montaña de Tisalaya, Chibusque, Juan Bello y Montaña Colorada. Nos inclinamos, basándonos en la intersección de los diferentes caminos citados, por un sector en los alrededores y un poco hacia el Norte de la Cueva de las Palomas próxima al camino entre Masdache y El Peñón.

Estaba en una zona llana, y era un área de un importante aprovechamiento agrícola, sobre todo en la llamada Hoya de Candelaria, como recoge un documento de Noviembre de 1721. En ocasiones se cita la rica vega de Candelaria. Cerca de esta zona, existía alguna montaña, ya que se hace mención a una ladera, y se sitúa cerca de la montaña de Tisalaya.

Habría que destacar la existencia de unas pocas casas que conformarían un pequeño pago. En el año 1711: … el Capitán Andrés de Torres, vecino de Mancha Blanca vende…. una suerte de tierras… en el Pago de Candelaria… Sabemos los nombres de algunos vecinos de Candelaria y de propietarios del Cortijo que había allí, poco antes de las erupciones. Tenemos localizados a algunos de estos vecinos, viviendo en Fuerteventura en 1736, después de que fuera destruida toda esta zona por los volcanes. En las Actas del Cabildo de Lanzarote se hace referencia a vecinos de Candelaria en Septiembre de 1670: Y el mismo día se limpie la mareta de Tao, asistiendo los vecinos de Soo, Muñique, Fequenineo, Tao, Lomo de San Andrés, Traquillo, El Peñón, Candelaria y Mancha Blanca.

Se hace referencia también a un Cortijo bastante nombrado en la época. En Marzo de 1721. María Gutiérrez .. vende una fanegada y media de tierra en el Cortijo de Candelaria. Sabemos que existía en esta zona, además de casas, la mareta de Candelaria, algunos aljibes, pajeros, eras, etc. En Junio de 1721 se menciona una fuente, de la que hoy desconocemos su ubicación: El Alférez Diego Cabrera Peraza, vecino de Chimanfaya, vende tierras que tiene en la fuente que llaman de Nuestra Señora de Candelaria.

Otro hecho significativo para valorar la importancia de esta zona, es la gran cantidad de caminos que cruzaban o partían de este lugar. Se trataba de uno de los enlaces más importantes del centro de la isla, sobre todo en la comunicación entre la Villa, Chimanfaya, Santa Catalina, Yaiza, etc.

Un hecho que queremos destacar, a pesar de la importancia que tuvo esta ermita, es que se ha perdido en la memoria colectiva el recuerdo de aquella zona. Tampoco hemos localizado topónimos en mapas o documentos posteriores a los volcanes del S.XVIll relacionados con Candelaria.

Hasta ahora, no se tenía conocimiento de que las lavas la habían sepultado. Ni en el Diario del cura de Yaiza, ni en los documentos de Simancas se hace referencia a este hecho. Esta ermita tuvo una gran importancia cuando los volcanes del s. XVIII. Prueba de ello, es que fue el primer sitio hacia donde se dirigieron los vecinos cuando comenzaron las erupciones en la noche del 1 de Septiembre de 1730: Por 366 R. conque se descarga el carreta de 488 q. de sebada blanca que se sacaron de las que estaban serradas en Chimanfaya en casa del Alférez Julio Perdomo los quales … por el fuego del bolcán y la turbación que avía a toda prisa se sacaron del riesgo y se pusieron delante de la hermita de Nuestra Señora de Candelaria y de allí se llevaron a serrar a la aldea de Masdache. Esta cita, da otra pista sobre la localización geográfica de la ermita, entre las aldeas de Chimanfaya y Masdache.

Aunque la creencia religiosa relacionada con los volcanes se concentra en la Virgen de los Dolores, continuó existiendo una importante devoción en la isla, a la Virgen de Candelaria. Sabemos que existían imágenes de esta Virgen en poder de algunos vecinos de Tinajo a finales del s.XVIII. En la ermita de San Roque, existe una la soberbia escultura a esta Virgen, obra de Estévez.
A continuación, voy a darles a conocer un interesante documento, donde creemos que está el origen de la ermita de Candelaria en Tías. Aunque en él se pide construir una capilla a la Virgen de Candelaria en la Villa, por haberse destruido el viejo templo, posiblemente la construcción de la nueva ermita, seria iniciativa de los mismos vecinos, si admitimos que ésta fue construida poco tiempo después en Tías. Esto es lo que parece desprenderse del citado mapa de 1744, del ingeniero A. Riviére.

En el Nombre de Dios Nuestro Señor Todo Poderoso amén sepan quantos esta carta y pública escriptura vieren como nos Gaspar de Messa, Bartolomé Cabrera, y Juan Miguel vecinos de Tías, Pasqual (?), Luis Martín Legarto, Pedro Pérez y Gerardo de Thorres, vecinos de Tinaja, Joseph Fontes, Luis Martín Toribio y Joseph de Aguiar vecinos de Tajaste y Antonio Martín del Castillo, Julián Rodríguez, Francisco Melián, y Félix Fonte y Antonio Cabrera Be/mudez, vecinos de esta Villa que lo fuimos de la jurisdicción y distrito de Candelaria todos juntos .. y en nombre de los demás vecinos .. decimos y otorgamos que por quenta de nosotros y los demás referidos vecinos o sus ascendentes y los nuestros hemos fabricado y fabricaron a expensas de nuestros caudales la hermita de Nuestra Señora de Candelaria costeando sus adornos, Imágen y todo lo demás que se hallaba en dicha hermita la que arruino el fuego aviéndose podido librar tan solamente de sus estragos dicha santa ymagen, los referidos adornos y la madera la qual sacamos y pusimos a salvo a nuestra propia costa y desde luego la donamos al convento de los Señores San Juan de Dios y San Francisco de Paula, … decimos que porque como dueños de dicha madera de la dicha Santa Imagen ,de los adornos y ornamentos que avia en dicha Ermita y de qualesquiera caudales a ella pertenecientes podemos disponer de ellos a nuestra voluntad y siendo la nuestra el erigir hacer y fabricar en este dicho convento .. una capilla en que colocar la dicha santa ymágen de Nuestra Señora de Candelaria.

Más adelante plantean la posibilidad de construir otra ermita, aunque los vecinos sostiene que no hay condiciones por hallarse dispersos en distintos pueblos, a causa de la destrucción de sus aldeas: .como también porque estando como estamos los vecinos dueños y patronos de dicha ermita dispersos por diversos lugares de la ysla no es prácticable haser hermita para el fin que antes la teníamos y avíamos fabricado que era para concurrir a ella en los días festivos … dicho convento resta de dar y señalar sitio capas, proporcionado y correspondiente incorporado al templo de él, para que en él fabriquemos … una capilla en que pone y colocar la dicha santa ymágen …. de la qual han de ser sus patronos ellos y los demás que como dueños de la hermita de Nuestra Señora de Candelaria pudiessen tener derecho a ella y a lo a ella perteneciente como assi mismo sus descendientes y sólo éstos han de poder ussar de los sepulchros, arrimos y demás de dicha capilla.

En la autorización dada el día 10 de Febrero de 1736 por las autoridades eclesiásticas para la construcción de la referida capilla, se dice que diversos pueblos sepultados por las lavas o las arenas, algunos de los más importantes y poblados de la zona central de la isla, pertenecían a la jurisdicción de Nuestra Señora de Candelaria: .. se le ha pedido por parte de algunos vecinos de dicha isla, moradores que fueron de los lugares quemados con el bolcán que dizen Mancha Blanca, Rodeo, Chimanfaia, Conil, Guagaro y Mastache citio y lugar donde fabricar una capilla con la advocación de Nuestra Señora de Candelaria .. por tanto .. atendiendo a los informes de nuestra reverenda y venerable consulta del convento de de San Juan de Dios, y a los fervorosos deseos de los vecinos de la ysla de Lanzarote moradores de los supracitados lugares incendiados, damos y concedemos licencia para que pueda n señalar citio conveniente para fabricar la referida capilla

Según María J. Riquelme en su tesis doctoral, existió una talla de Ntra. Sra. de Candelaria en el Convento de Santo Domingo de la Villa de Teguise, que desapareció a comienzos de siglo debido a un incendio. Podría tratarse de la imagen que fue salvada de los estragos de las lavas a finales de 1734.

Además de la ermita de Candelaria, existen y existieron otros edificios importantes de tipo religioso en esta Parroquia. En otra ocasión me gustaría hablarles del antiguo Oratorio que estaba en Masdache. Sobre aquél edificio existen aún referencias en la tradición oral y pueden verse todavía sus restos. Decía Pascual Madoz, al hablar del Ayuntamiento de Tías en 1850, que había: un oratorio público que fue de los Padres Dominicos, y en la actualidad es de la Nación en el pago de Masdache. Sabemos que dicho Oratorio lo intentó construir. .. en la Geria, en 17 … Se edificó en Masdache, en el año … por el Coronel de Fuerteventura, D …. bajo la advocación de Nuestra Señora de Gracia.

Hemos intentado darles a conocer algunas historias que las lavas y el olvido habían borrado de la memoria. Esperamos que este sea tan sólo el comienzo de un trabajo más amplio que pueda devolvemos muchas mas realidades de nuestro pasado. Para eso es importante conservar los Archivos, recuperar lo que saben las personas mayores de estos pagos, y patearse de vez en cuando estas costas, jables y volcanes, que, a pesar de 10 que está pasando, guardan aún las huellas de otro tiempo. Eso nos compromete sobre todo con el presente.

El pasado no existe, existe una parte de él, aún entre nosotros, que es la Historia. Pero se pueden hacer muchas lecturas de esa Historia. Nosotros creemos que debe servir, sobre todo, para mirar hacia delante. Como decía J. Fontana, los historiadores no estamos aquí para entretener y divertir al personal, sino para ayudar a conocer la realidad, con el objeto de cambiarla. O como decía el escritor E. Galeano, un pueblo es lo que hace y sobre todo, lo que hace para cambiar lo que es. Es importante que el cambio no nos de vértigo y lo veamos como algo natural que nos ocurre todos los días.

La isla y este pueblo han cambiado mucho. Recuerdo aún, cuando salía de casa de mi prima en el Hoyo del Agua para ir, caminando por el viejo camino, a la Tiñosa, a bañarme a la playa chica, la de los pobres, y cuando me asomaba a las rocas para a ver aquella inmensidad de Playa que ya casi no era nuestra. Comenzaba la fiebre del turismo de masas, como bien lo describía el citado A. de la Hoz hace poco más de treinta años: Si el viajero quiere imaginar el próximo futuro del bello litoral de La Tiñosa verá, sin duda, a la Playa Blanca repoblada de pintorescos parasoles, de pajas, formándo exóticos conos, a modo de costa hawaiana, .. donde el viajero puede disfrutar de unas aguas tranquilas, un clima sumamente benigno y del silencio adecuado para restablecer las fatigas que proporciona el tráfago de las grandes ciudades. No cabe duda que la realidad ha superado con creces aquella premonición, sobre todo en lo que se refiere al silencio y la tranquilidad de las grandes zonas turísticas.

Es verdad que la isla vivía situaciones de atraso y pobreza importantes, pero nos preguntamos hoy: ¿sólo se podía salir de aquella situación por una única puerta, la del turismo? ¿No es necesario buscar otras salidas? Cientos son los estudios y congresos que vienen dando la voz de alarma, sobre lo que pasa en Lanzarote. Hace más de quince años, se tomo la isla como ejemplo del impacto que el turismo podía tener en territorios frágiles y pequeños como éste. El PIOT creó un debate intenso sobre los límites del crecimiento, pero se siguió creciendo. El tema de la moratoria ha tenido mucha fuerza en la isla, pero se sigue construyendo a todo ritmo. ¿Cuándo vamos a parar? No esta claro que sea bueno crecer por crecer, tenemos que preguntamos para qué y, sobre todo, para quién. Más del 85% del dinero del turismo se va fuera. ¿Es necesario, entonces, seguir haciendo hoteles, destruyendo nuestros volcanes, jables y terrenos para que el dinero beneficie a unos pocos?

Municipios como Tías, conocen muy bien este fenómeno, ya que es uno de los de mayor crecimiento turístico y poblacional del Archipiélago. En la isla hay problemas, como es la inmigración masiva, y hay que reconocerlos. Como sabemos 10 que significa la emigración, nos sentimos solidarios con la gente que tiene que partir de su tierra para llegar hasta aquí, incluso jugándose la vida en pequeñas pateras. También lo hizo mi abuelo Antonio Hernández Cabrera, a finales del pasado siglo, cuándo tuvo que salir de Tías, como muchos emigrantes, para trabajar en el nuevo Puerto de la Luz, asentándose, muchos, en chabolas y casas de piedra en la Isleta y Guanarteme, o mi padre que desde Tiagua se marcho a América. Pero también sabemos que cuando ese fenómeno se desborda, no por culpa de los emigrantes, sino de aquellos que hacen negocio con sus vidas, puede provocar graves problemas en los lugares de destino, de explotación, de desarraigo y aculturación. No es comparable el efecto que produjeron unos pocos miles de conejeros que marcharon a grandes continentes, con lo que producen decenas de miles de inmigrantes europeos, a una isla chiquitita de apenas 800 Km 2.

La riqueza de hoy, puede ser miseria mañana, lo que ocurre es que el dinero no nos deja ver dos palmos hacia delante. No podemos vivir de un solo sector económico, no podemos vender toda nuestra tierra ni prostituir nuestra cultura. Vivamos este presente sin que nadie tenga que reprocharnos en el futuro. Pensemos en los damnificados del mañana. Hoy Lanzarote tiene de los mayores porcentajes de consumo de alcohol, tabaco, drogas duras por habitantes de las islas. Es la segunda isla en siniestrabilidad (muertos por carreteras, y accidentes laborales), de las primeras en robos y atracos, y está a la cabeza de otros crecimientos, como el de coches por habitantes. Tías y Antigua, son los Municipios de Canarias con más coches por habitantes (l300/1000). Esas no son virtudes que nos llenen de orgullo. ¿De qué sirven declaraciones y etiquetas, Reserva de la Biosfera, ejemplo de Turismo Sostenibles, respeto al paisaje, cuando nos salta a los ojos, que esta isla no va así por buen camino.

Es como si todo tuviera que venderse y construirse. ¿No hay nada que merezca la pena proteger, conservar y dejárselo a quienes vengan detrás? ¿Por qué le negamos la posibilidad a los chinijos de que decidan qué quieren hacer con esta isla cuando sean mayores, si todo se 10 vamos a dejar construido y cubierto de piche y asfalto? Para los campesinos que ahoyaron, y levantaron los miles de sacos de parras en la Geria, Testeina, Masdache o El Rincón, auténticos ingenieros de nuestra historia, las arenas no eran un paisaje bonito para folletos turísticos, lo sufrían, porque era una labor muy dura. El volcán no era una postal, era el medio de trabajo. Pero quién iba a pensar que ese mar de piedras, iba a dar hoy miles de millones de dinero y que iba a ser visitado por millones de turistas. Por eso es importante, ser respetuoso, con esos terrenos nuestros, hoy improductivos, con esas costas, y con esos arenados, jables y tierras de vega que antes dieron frutos y que tal vez mañana sean necesarios para sobrevivir.

No dejemos que todo caiga bajo el cemento, la ignorancia y la avaricia. ¿Venderíamos la ermita de Candelaria, nuestra cultura, nuestras casas de toda la vida, o acaso nuestra fé? Creo que existen y tiene que existir sentimientos, ideales y principios que no puedan medirse con ningún cordel, que no puedan ser parcelados, y que no tengan precio en el mercado. Esos son los verdaderos valores de los pueblos, que, como estas tradiciones, como esta devoción en la Virgen de Candelaria, sean capaces de aferramos a nuestras señas de identidad para no desaparecer en este mundo uniforme y televisivo.

¿Cuantos comparten la idea de que no es justo que la ambición de unos pocos pongan en peligro nuestra tierra?, ¿ Cuantos no creen en ideales de justicia social, como e! cristianismo y otras creencias, que predican, y dicen practicar, la crítica a la lujuria, a la ambición desmedida, a la riqueza fácil, y sin embargo ven, sin reaccionar, cómo todos los días campea aquí la especulación, el engaño, y la corrupción? Reflexionemos en estas fiestas, encuentro de las hijas e hijos de esta isla, exaltación de nuestras señas de identidad y de nuestras mejores tradiciones culturales, sobre cómo evitar que el mañana se nos vaya de las manos. No podemos tratar así a la naturaleza, porque es la que soporta nuestros pasos y nos da los frutos de nuestra supervivencia. De lo contrario nos pasará la cuenta. El volcán, que inundó lo mejor de esta isla, se quedó asomando por Tegoyo. Allí se paró cuando todas estas tierras estaban deshabitadas, eran costas y términos de ganado. Hoy hay pueblos, hoteles, muelles deportivos, y decenas de miles de personas. No es una voz de alarma, es simplemente tomar conciencia de que no podemos crecer infinitamente y que vivimos en una isla que, cada cierto tiempo, brota de sus entrañas. Venezuela puede ser un ejemplo de como un huracán puede en Europa matar a cien personas y en un país pobre, a decenas de miles de personas. No es solo la fuerza del viento y la lluvia quien los mató, también fue la fuerza del egoísmo que hace malvivir en chabolas a millones de seres humanos.

No quiero terminar con un mensaje negativo y pesimista, creo enormemente en las personas, en la conciencia, en la alegría y las ganas de vivir, en estos ratos que compartiremos en estas fiestas que ahora comienzan. Esas son fuerzas que aún tenemos dentro y que, con timples y zurrones, bailes y conversaciones, nos deben servir para empujar un poco el mundo en otra dirección. No me queda mas que despedirme, esperando que les haya servido estas notas para conocer un poco el origen de este pueblo y de la ermita de Candelaria, y también que les haya servido algunas de las ideas que mi conciencia me dictó, para que, al menos, estando más o menos de acuerdo con ellas, sirvan para que hablemos de este presente, y del futuro que queremos construir y del que no queremos que nos construyan

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