Pregón de Tías 2002

Publicado: 6 julio, 2015 en Pregones de Tías

Fuente:
Archivo de: Óscar Torres Perdomo y Jesús Perdomo Ramírez

Pregón de las Fiestas de Ntra. Sra. de La Candelaria
Tías 2002
Por: Juana Delgado Morín

Sr. Alcalde, señores concejales, señores y señoras, buenas noches a todos.juana delgado-tias

El concejal de festejos me sorprendió, eligiéndome como pregonera de las fiestas de Candelaria 2002. Pasado el apuro inicial, por el compromiso que supone tal responsabilidad, me sentí y me siento muy halagada de poder pregonar las fiestas de mi pueblo. Así que este pregón lo dedico a la gente de Tías; a los que son del municipio y a los que viniendo de otros lugares se han integrado con nosotros, compartiendo trabajo, tristezas y alegrías, día a día, y se sienten y son nuestros vecinos.

Actualizando las palabras de un gran poeta, el primero, de nombre conocido que escribe en castellano, allá por el siglo XII, llamado Gonzalo de Berceo, denominado, también, por el sobrenombre del “Juglar a lo Divino”, quien dice: “QUIERO HACER UNA PROSA, EN ROMÁN PALADINO, CON EL QUE SUELE EL PUEBLO HABLAR CON SU VECINO”.

Por eso, con lenguaje sencillo, porque soy mujer de pueblo, pretendo, porque es una oportunidad, recordar otros tiempos, otras Fiestas de La Candelaria, y evitar que caigan en el olvido personas, que por su dedicación a ellas y popularidad, estamos en la obligación de hacerles justicia, dándoles a conocer a las generaciones más jóvenes y venideras. Estas personas trabajaron con cariño, en silencio, y merecen ser rescatadas del olvido, porque Tías tiene su propia historia, sólo hay que actualizarla y transmitirla; lo que le da categoría de un pueblo con identidad.

Nací en Tías, en casa de mi abuela materna, cuando aún no se tenían los hijos en las clínicas, ayudando a mi madre en el trance, y a mí a ver la luz, la señora “Frasca”, la partera, vecina de Hoyo del Agua, que sin títulos, y con mucha sabiduría en este tema, ayudó a nacer a muchos niños de mi generación, haciéndose imprescindible en estos acontecimientos, ganándose así, el cariño y el respeto de todos.

Los primeros recuerdos los tengo desde muy niña, pero nítidos en mi memoria:
Semanas antes de la Fiesta, la gente se preparaba, matando el cochino que habían engordado todo el año. Se reunía la familia, comían todos, hacían las morcillas y la carne que sobraba, la salaban y la guardaban en barricas, porque no había neveras. Con esta carne hacían el puchero o el compuesto para el día de la Fiesta. A continuación se llevaba a cabo el” albeo” de las casas y la madre de la familia procedía a dar unas manos de barniz a los escasos muebles que había, así que éstos tenían tantas capas de pintura como fiestas aguantaran.

Unos días antes, un grupo de hombres de la “Comisión de Fiestas”, pasaban por la casas para que los vecinos colaboraran económicamente, con lo que pudieran, y podían poco, porque eran tiempos de mucha escasez, para sufragar los gastos de la celebración festera; pues con este gasto, lograban que todo el pueblo se sintiera protagonista de unas fiestas, vividas con devoción. Siempre ha sido la gente de Tías muy devota de La Candelaria, su Patrona, y de San BIas, su Copatrono.

Reacuerdo, que desde las vísperas había banderitas de colores, adornando la plaza de la iglesia y de un lado a otro, de la docena de casas que formaban la carretera central. En sus márgenes se levantaban los ventorrillo s techados con hojas de palmeras donde había siempre alguna parranda y sonaban timples y guitarras, acompañados de un olorcillo a fritura de carne de cochino o de cabra.

La función religiosa siempre iba precedida de un “triduo” en honor a la Virgen, cuya Ermita aparecía, bellamente adornada con flores y cirios. Aquí, tengo que nombrar a dos personas del pueblo, ya fallecidas, que se dedicaron por entero al cuidado y ornamento de la iglesia; la gente confiaba en ellos y dejaba a su cuidado este menester. Eran: Don Bernardo Arroyo y su hermana Doña Angelita, cuyos nombres permanecen en la memoria de mucha gente de Tías, y es justo recordar hoy, su entrega y dedicación a la iglesia, no sólo el día de la Patrona, sino todo el año; especial¬mente, por la preparación de las “novenas de Mayo”, verdaderas obras de arte, expresión de la religiosidad popular de una época. Recordemos también que cada pueblo, de los que integran el municipio hacía la suya, y que muchas personas de las que estamos aquí hoy, dijimos poesía a la Virgen en el transcurso de ellas y también es cierto que, muchos y muchas, encontraron pareja en el trayecto de subida y bajada a estas novenas, muy concurridas por la juventud de aquella época, porque apenas había actos sociales para las relaciones personales.

También colaboraban y lo siguen haciendo hoy, en el arreglo de la iglesia, varios vecinos de aquella zona: especialmente Benigno, Lázaro y su familia y muchos más que sería largo enumerar.

A la función solemne, asistían todos los sacerdotes de la isla y comenzaban con el canto de “Tercia”. A continuación el coro parroquial interpretaba la Misa en latín y a continuación, lógicamente la procesión de La Candelaria y San BIas.

Al día siguiente tenía lugar la función de San Blas, donde el sacerdote repartía unos” cordoncillos” que las madres colocaban alrededor del cuello a sus hijos, para que el Santo les librara de los males de garganta.

Subíamos el empinado camino de “Las Cuestas” andando, aunque se estrenaran zapatos de tacón, pero nunca se hacía todo el trayecto a pie, porque el Sr. Rafael Cedrés, alcalde del pueblo por aquel tiempo, iba recogiendo en su camión, único medio de transporte en el pueblo, a todo el que encontraba, hasta llegar a la ermita. Luego, al finalizar todo, ya bajaba completamente lleno de gente.

Los actos populares de las tardes de las fiestas eran: paseo en la carretera y a continuación, alguna obra de teatro en la “Antigua Sociedad” del pueblo, prota-gonizada por la agrupación parroquial “La diversión”, que en los años sesenta, nació al calor de la Iglesia, destinándose lo que se recaudaba para las necesidades de la misma.

Pasados unos años, la juventud de Tías empezó a contar con el cine parroquial, cuyas películas se pro¬yectaban en un local en el “Morro de los Fajardos” y el cine de Don Antonio Rodríguez, que tenía lugar en su propio local mucho más céntrico, en el pueblo. Hace de esto, más de treinta años.

Las Fiestas hoy han mejorado mucho, tanto en calidad, como en cantidad de actos. Actualmente sigue habiendo el “Triduo” a la Virgen y el coro parroquial sigue dedicándole sus cantos. La procesión sale acompañada por la banda municipal, integrada por nuestros jóvenes. Se hacen grandes verbenas en la plaza y La Virgen recibe ofrendas de los productos del campo y del mar, de parte de los pueblos que forman la parroquia, pues tenemos un municipio que abarca un territorio, de la montaña al mar.

Al regreso de la procesión, nuestras agrupaciones folclóricas interpretan, para Ella, sus mejores bailes, típicos de la tierra.

La Comisión municipal de Festejos se vuelca para que el pueblo haga un alto en su trabajo y disfrute, cada vez más, de sus “Fiestas Patronales”.

Especial popularidad tiene la romería y la fritura, la víspera de la fiesta en la plaza de la iglesia, visitada, incluso, por gentes de otros pueblos, contando también en el transcurso de las fiestas con actuaciones de nues¬tras agrupaciones musicales “Guágaro” y “El Pavón”.

Como vemos, las fiestas han cambiado, pero el pueblo también. Tías no se parece en nada al pueblo que fue hace veinte o treinta años.

A partir de los años ochenta, nos ha llegado el bienestar económico, por lo cual la población se ha duplicado y triplicado, construyéndose muchas más viviendas que han hecho calles en un pueblo diseminado. Somos un municipio eminentemente turístico; contamos con las mejores playas de la isla, amén de otros bellos rincones rurales, y toda clase de comodidades. En resumen, es un lujo vivir en Tías: por su situación geográfica, su saneada economía, su relativa calma y tranquilidad, por su belleza.

Todo esto ha contribuido a que personalidades de las letras y de la música, escritores, como don Alberto Vázquez Figueroa; nuestro premio Nóbel, don José Saramago, y el ya fallecido tenor, Alfredo Kraus, hayan hecho de Tías su residencia.

Por todas estas características, por ser los primeros anfitriones del turismo en Lanzarote, nos hemos gana¬do .el respeto del resto de los pueblos de la isla.

La educación, también ha cambiado mucho. De ser una excepción los jóvenes que estudiaban antes, contamos hoy con unos doscientos universitarios.

Debido a la realidad de la inmigración estamos viviendo en Tías el fenómeno de la multicultural, pues en nuestros colegios contamos con una gran diversidad de, alumnos, procedentes de unas diecinueve nacionalidades diferentes.

En las aulas, se trabaja con ahínco por educar en la tolerancia y el respeto, atendiendo a esta diversidad con los medios con que se cuenta, no obstante, sería necesario que en la familia y en la calle, se siguiera la misma tónica para que la convivencia en nuestro pueblo no se viera lesionada por diferencias xenófobas de ninguna índole. Este es nuestro actual reto.

A los jóvenes, les diría que este nivel de vida que hoy disfrutamos se ha logrado con el trabajo y la constancia, que es la base de la prosperidad y que ésta no se consigue sin una buena preparación. Que observen a sus mayores, como punto de referencia para su vida, y comprobarán que hay mucha gente en Tías esforzándose, día a día, para mantener este nivel de vida que ellos están disfrutando actualmente y que, a su vez, tienen la obligación en un futuro, de transmitir este bienestar, costumbres, tradiciones, y estas Fiestas Patronales a las generaciones venideras, para que Tías siga conservándose como un pueblo con identidad propia y no se convierta nunca en una “ciudad dormitorio”, donde Codo Lino va a lo suyo y no se relacione con la vecindad.

Por último, pedirle a Ntra. Sra. de La Candelaria, que siga alumbrando con su candela todos los caminos del municipio, que sus destellos lleguen hasta el mar; que vele por nuestra gente y por nuestro pueblo, y que, cada año, acudamos con más fe, armonía y buena convivencia, a darle gracias y a pedirle por nuestras necesidades, al tiempo que celebramos con alegría su Fiesta.

¡Felices Fiestas!

Muchas gracias

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s