Pregón de Puerto del Carmen 2003

Publicado: 7 julio, 2015 en Pregones de Puerto del Carmen

Fuente:
Archivo de: Óscar Torres Perdomo y Jesús Perdomo Ramírez

Pregón de las Fiestas de Ntra. Sra. del Carmen
Puerto del Carmen   2003
Por:  Mª  Elsa  Betancort  Placeres

elsa betancorRecuerdos

Estimados amigos, estimadas amigas de Puerto del Carmen, queridos ex – alumnos, queridas ex – alumnas, a todos los aquí presentes…Buenas tardes.

Me siento muy orgullosa de estar aquí para dar este pregón, con los consiguientes nervios, pero muy honrada por un doble motivo:

Por ser las fiestas de este pueblo al que tanto quiero y que tantos recuerdos tiene para mi y para mi familia.

Y por ser las fiestas en honor de Nuestra Señora del Carmen, quien tanto supone en la vida de un marinero y de quienes amamos el mar.

Puerto del Carmen, aunque ahora es lugar eminentemente turístico, es en sus raíces marinero y, para un marinero no hay nada ni nadie tan sagrado como su Virgen del Carmen, pues aunque la Virgen es sólo una, la Virgen del Carmen (como diaria un carmelita amigo) “es punto y aparte”. Su devoción está entroncada en el Antiguo Testamento, en la nubecilla que subía desde el mar cuando el profeta Elías oraba pidiendo el agua para su pueblo.

Un año más, Nuestra Señora del Carmen reúne a los hijos de este entrañable pueblo que lleva su nombre.

Un año más, podemos agradecer a Nuestra Señora del Carmen este mar azul que nos rodea, estos atardeceres con que nos recrea.

Un año más, se la sacará en procesión por las calles engalanadas del pueblo y se la llevará por el mar rodeada de todas barquillas con los hijos e hijas del pueblo y los visitantes que alcancen un puesto en los barcos.

Un año más, desde las barcas, podremos agradecerle la cosecha de sus aguas, fruto del trabajo y del sudor de los hijos de este pueblo.

De nuevo la música festiva, la banda, las verbenas, las tracas y los fuegos artificiales acallarán el murmullo de las olas.

Añoramos y recordamos a todos y a todas los que otros años nos han acompañado y elevamos una oración por ellos, pues su recuerdo sigue vivo entre nosotros, especialmente los que nos han dejado en plena juventud. El Señor los tendrá en su gloria, desde donde verán a su gente honrar a Nuestra Señora del Carmen.

Tengo de este pueblo preciosos recuerdos. El año 1.968, estando destinada en Fuerteventura, solicite una plaza que estaba vacante en l Agrupación Escolar Mixta de la Tiñosa, pues aunque al pueblo ya le habían cambiado el nombre, en las listas de la Administración seguía figurando “La Tiñosa”. Era una Agrupación de cuatro unidades dispersas: una, cerca de la marea, atendida por Don Paco, a quién siempre recordaremos, donde recibían clases los niños pequeños; dos en lo alto del pueblo, escuelas de nueva creación, donde estaban Doña Concha (maestra integra donde las hayas, difícil de olvidar y cuyo nombre muy merecidamente lleva el Colegio de este pueblo) y Don Maximino. Doña Concha tenía en ese momento las niñas pequeñas y Don Maximino los niños mayores. A mí me correspondió la Escuela que estaba más céntrica, donde estaban las niñas mayores (Higinia, María Elsa, Pura, Saro, Lita, Teodora, Loly, Blasona, Conchita, María del Carmen, Estrella, Cheli, Aurelia, Isidoro, Yolanda, Paquita, Mari, Esther, Lela, Caruquina, etc. etc.) Luego pasarían por mis manos las siguientes promociones a medida que fueron creciendo.

Poco tiempo después se creó otra unidad, atendida por Doña Mary Luz, y por las tardes había clases para adultos a cargo de Doña Rosa. Unos años después con las reformas educativas las clases fueron mixtas y llegaron los niños (Cristóbal, Baltasar, Miguel Ángel, Juan Emilio, Ismael, Juan Félix, Jesús Tomás, Los Gemelos, José Manuel, Tolo, Oscar, Agustín, Tino, aquilino, etc.) Verdad…que a las alumnas las he visto más, pues siempre me saludan, y puedo preguntarles por sus casas; los alumnos son más timidillos…

Por eso me agrada cuando me encuentro con Ignacio Suárez, que, aunque no lo tuve en la Escuela, donde quiera que me ve me saluda aunque tenga que gritar si estoy lejos.

La Escuela no tenía patio de recreo, por lo que éste se hacía en la calle o por las casas de Cabrera. En realidad el patio de recreo era medio pueblo (cosa que más de uno debió agradecer porque la escuela no tenía, servicio, baño o excusado en condiciones). El riesgo de los coches era casi nulo, pues los pocos que pasaban corrían más peligro que los niños ¿O es que no se acuerda nadie de ver al camión de los repartos con cinco o seis chinijos colgados, más asustado el chofer que ellos? (Por supuesto esto no se hacía en los recreos) cualquier sitio era bueno para jugar, perseguir gatos o descalabrar a alguien de una pedrada. Imaginase lo que era la vuelta a clase desde la loma de tierra y los más aventureros desde la marea.

Llegué al pueblo al atardecer (casi de noche) de un día de finales de septiembre. Venía en un camión desde Guatiza con mi marido y con mis enseres 8pocos por cierto) embarazada de seis meses. Pepito, el de Caridad (que luego sería y es para nosotros “Pepe Amigo”) nos alumbró con un farol mientras descargábamos nuestras casas pues aún no había luz en el pueblo.

Nos sentimos acogidos por unos vecinos que nos tratamos desde el principio como si fuéramos de la familia. Vale más un buen vecino que un pariente. Si no es por ellos, aquella noche nos acostamos sin comer.

Era el tiempo de los primeros turistas, esos turistas contados con los dedos, que se paraban en nuestras puertas y con dos palabras que sabían de español y una de inglés por nuestra parte, nos entendíamos, porque lo más importante para entenderse las personas y los pueblos es el lenguaje universal de la acogida y el cariño, y ese es el que usábamos. Eran tan pocos los que se aventuraban por el Pueblo que los reconocíamos al año siguiente y ellos a nosotros. Y casi todos acabamos teniendo algún amigo extranjero.

Era el tiempo en que nuestras puertas estaban abiertas y -¡Cuantas veces en la noche nos dábamos cuenta de no haber trancado la puerta!.

Tuve unos vecinos excelentes en toda la calle (algunos ya no están entre nosotros pero su recuerdo aún vive): Calidad y Antonio, Sixta, Señor Antonio, Señora Dolores, Bárbara, Ángela, Don Paco, Carmelina, Nona, Josefina, Concha, Argelica, Carmensa, Aurelia, Pura, Eufrasia y Felipe con su supermercado, señor Ángel, Antonio Acosta y Cipriano, Pedro el Cojo con su cantina (que luego pasó a ser la tienda de Malen y Hans, alemanes de los primeros). Esta era mi calle, la calle de mis hijos.

Caridad fue para mí alguien especial (lo era para todos)- ¿a cuántos de los aquí presentes ayudó a venir al mundo?, ¿a quienes en aquellos momentos no les puso las inyecciones que el médico les recetaba?…¡Cuántas veces me ahorró llevar a mis hijos al médico!. Siempre que los encontraba pachuchos pedía una primera opinión a Caridad, y si consideraba que era para el médico los llevaba. Ya alguna vez, con el primero, tuvo que decirme: “Señora…si lo que el niño tiene es sed”…o “¿No ve que es una rabieta de sueño?”.

Eran los tiempos en que la Escuela hacía también de Dispensario; cada cierto tiempo venía el médico, Don Miguel Núñez, a vacunar a los niños; así fui conociéndolos desde pequeñitos…tres meses, seis meses, un año…Tengo muy presente cuando se vacunó al niño que Benedicto había tenido con seis meses de gestación; me impresionaron sus ojos, las ansias de vivir que se reflejaba en ellos; por eso, siempre que veo a Benedicta, a sus hijas o cualquier familiar, pregunto por ese niño, ya no tan niño, al cual ya no conozco pero siempre recuerdo.

También, además de los pequeños, conocía a los mayores que no había tenido en la Escuela, pues fui durante años correctora de Radio ECCA. Fuimos incluso a Las Palmas a una concentración de alumnos y profesores de ECCA en el décimo aniversario de la misma.

Llevamos una pancarta con el nombre del pueblo y otros adornos. Malen, la alemana de la tienda, que tenía cierto arte pintado, se ofreció a hacerla.

Las diversiones en el pueblo, aparte de las verbenas del Carmen, eran pocas, pero no nos aburríamos. Nunca. Nos encantaba ir al cine de Don Antonio o ir a la Playa en las noches de mucho calor, que se nos hacían las tantas. Venía la gente de Tías y otros pueblos, cuando el calor del día había sido asfixiante y allí se montaban sus tenderetes nocturnos sin problemas de vecinos ni de licencias.

Pero el principal entretenimiento, como en todos los pueblos de la época, era alegar con los vecinos de puerta a puerta o en la tienda, a dónde uno podía ir a buscar una sola cosa y empatar perfectamente una hora, pues las tiendas eran una especie de Centros Socio-Culturales donde informábamos y nos poníamos al corriente de la actividad del pueblo.

Nos alegrábamos cuando llegaba algún turista famoso; recuerdo la llegada de Julio Iglesia, recién salida su canción “La vida sigue igual”….como nos empeñábamos en verlo en la playa, unos de lejos, otros de más cerca….La expectación que nos causó Rita Hayworth, a quien Caridad hubo de ponerle unas inyecciones…Luego perdieron interés para el pueblo y como la canción de Julio Iglesia “La vida sigue igual”, ni nos enterábamos ni nos importaba.

Al mismo tiempo que los primeros turistas, llegaron los primeros peninsulares a trabajar. Algunos se quedaron casándose con jóvenes del pueblo e integrándose en él.

Y…. ¿quién no recuerda de esos días a Nicasio y su forito, su acordeón?, ¿Nicasio y su burro?, ¿Nicasio alumbrando con su farol el camino a los turistas?…..

Eran los días de ir a buscar el pescado al Varadero, de las bogas abiertas (que aquí descubrí lo buenas que son); los días de bajar los niños a la marea con los “jolateros”….s

No sé si seguirán haciéndolo, pero me temo que con la televisión y las “game-boys”, se hayan olvidados de lo sano que es divertirse al aire libre, impregnándose del salitre de la marea—¡Cómo admiraba verlos y verlas nadar, yo que no era capaz de mantenerme a flote! Ahora si, por que me enseñaron Concha y Teresa, las gemelas de Domingo, el jardinero; me decían: “así no; si se va a poner de pie, no eche la mano sino el pie”, pues yo, apenas estaba un minuto en el agua, echaba la mano al fondo, con lo que la nariz también quedaba bajo el agua; pero al final que enseñaron y ahora, aunque no esté para participara en los Campeonatos de Natación, al menos no me da miedo estar “sin hacer pie”.

Recuerdos tengo de Isidro, el de Paco Batista (Paco el cojo), cuando su diversión era tirar piedras a la Escuela y romper las pocas plantas del pequeño jardín de la Escuela. Su padre, muy comprensivo, me dijo: “Péguele, no se preocupe”. A esto le contesté: “Si yo no he dejado de pegarle por falta de su permiso, sino porque corre más que yo y no lo alcanzo”.

Recuerdos de Concha, cuando las niñas me decían que cosía de forma rara, “con la aguja para arriba y para abajo”, lo que me hizo pensar en los calados majoreros; efectivamente, Concha es del pueblo donde estaba mi anterior escuela, en Fuerteventura.

Recuerdos de cuando compró su cámara fotográfica, y desde entonces casi la convertimos en fotógrafo profesional, pues allí íbamos a que nos retratase

Recuerdos de Sixta, que siempre se lamentaba de su poca salud y tiene, como diría García Márquez, “la salud de hierro de los enfermizos”.

Recuerdos de los niños y niñas cercanos, Eufrasita y Margarita, Raquel, Tolo, Carmita, Mati…y más chinijos que venían a casa a rezar con nosotros el Rosario y a los que mi marido contaba al final un cuentito que solía ser una versión bastante estrafalaria de los Cuentos Infantiles de siempre (¿No les dije que las diversiones eran pocas?).

También recuerdos tristes de aquellos días: Casimiro, que aparece muerto en la playa…Perico que muere embarcado y tardan varios días en traerle a puerto…Fefo, que en plena juventud muere en la carretera… la hermana de Ana Delia que deja cinco huérfanos…Luisa que deja once…y así tantas perdidas.

Casi sin darnos cuenta, el pueblo que conocí al llegar empezó a cambiar. La Iglesia de cantería se reformó. Al pueblo se le veía crecer, no sólo con los nuevos apartamentos, tiendas, bares, etc., que eso sería sólo “engordar”, se le veía crecer con todo lo que esa palabra encierra: Su gente empezó a moverse, a formar asociaciones de vecinos, a buscar soluciones a las necesidades. Llegó la luz al pueblo, el asfaltado de las calles…

El primer choque llega cuando nos pusieron un muro separando el pueblo de la urbanización. Cabreo y protestas de todos por lo que se consideraba una injusticia; era cortar el paso de siempre del pueblo a la playa de la Barrilla y a las nuevas urbanizaciones. Por más que se luchó, no se pudo hacer nada, salvo buscar el paso por otro sitio, pues cuando un camino se nos cierra no podemos quedarnos estancados, hay que buscar otro por donde sea.

Puerto del Carmen ha crecido. (¿Menuda observación!). ya no es sólo aquel pueblo de pescadores al que llegué en 1.968; pero sus gentes siguen siendo la gente acogedora que conocí, la gente honrada y trabajadora con deseo de superación. Puerto del Carmen ha sido, es, el pilar de la economía del municipio de Tías.

Vine a Puerto del Carmen por seis años. Estuve nueve. Todavía lo llevo en mi corazón. Cuando veo a los que un día fueron mis alumnos y alumnas, siento un cariño inmenso. Viendo actuar a la Coral de Puerto del Carmen, en San Ginés, por Navidades, me parecía que un trozo de mi ser estaba cantando allí, y cuando sus niños recitaron unos versos, a mi se me “caía la baba” como si fuera su abuela.

Cuando Yolanda llamó a mi casa para proponer dar el pregón, yo estaba hospitalizada; y mi familia, sabiendo que me iba a emocionar, no sabía como decírmelo. Cuando pudo por fin contactar conmigo, le dije sí, si porque su gente forma parte de mi vida y de la de mi familia, y si porque me siento parte de este pueblo al que animo a seguir adelante.

Pido a N.S. la Virgen del Carmen que siga derramando la lluvia de su gracia sobre cada uno de los habitantes de este pueblo, nacidos aquí o venidos de afuera; que sepan mantenerse unidos y se sientan siempre orgullosos de pertenecer a él.

¡FELICES FIESTAS A TODOS!

¡VIVA LA VIRGEN DEL CARMEN!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s