En mayo de 1970 el Ayuntamiento de Tías llega a un acuerdo con el hotel Los Fariones para contratar un guardia al cincuenta por ciento por un importe total de 8.000 pesetas y cuya misión fundamental se centra en la vigilancia de la playa.
José Antonio Fernández Mosegue, conocido por «Fefo el guardia», se convierte así en el precursor de la policía turística. Lo dotan de un uniforme blanco y se motoriza con una Derbi de 49cc. Los años 70 se inician con la crisis del petróleo, que dispara el valor del crudo y aparece una inflación desmesurada.
En Lanzarote se redacta el primer Plan Insular de Ordenación del Territorio para introducir dosis de racionalidad en el uso del suelo. El municipio de Tías llega a los 3.300 habitantes y se inicia un proceso de abandono del campo en las zonas limítrofes con la costa, aumenta el porcentaje de población ocupada en sector servicios y en la construcción, aparece un nuevo léxico, se inicia la especulación, se habla de planes parciales, urbanizaciones, parcelas, retranqueos, viales, bungalows, apartamentos, se redactan nuevas ordenanzas y normas subsidiarias, etc. El agua potable escasea y los nuevos estable-cimientos que se crean deben incorporar una planta potabilizadora.
El Ayuntamiento de Tías inicia la década con un presupuesto aproximado de 2 millones de pesetas. La fisionomía de Puerto del Carmen comienza a cambiar con la ejecución de la urbanización Playa Blanca, con la aparición de apartamentos, bungalows en el entorno del hotel Los Fariones y también, con la puesta en funcionamiento del primer centro comercial de Lanzarote y del hotel San Antonio.
Juan María Perdomo, maestro y director del colegio, será el alcalde desde 1972. Prioriza la compra de suelo para construir el colegio Alcalde Rafael Cedrés Aparicio, que entra en funcionamiento en el curso escolar 1977-78 y libera la vieja casa del Perenquenal para usos exclusivos consistoriales.
En materia de seguridad aparecen nuevos servicios a prestar en la zona turística en el entorno del Hotel Los Fariones y la novedad de la primera zona de ocio del Centro Comercial Playa Blanca, más conocido por La Barracuda.
La excedencia de José Antonio Fernández, Fefo, obliga al Ayuntamiento a la contratación de Francisco H. R. en mayo de 1974, con un sueldo de 10.186 pesetas al mes. Con Paco se inicia la transformación de guardia a policía municipal.
La sede de la jefatura policial se instala en un cuarto del propio Ayuntamiento con una mínima dotación: una mesa, una silla y una rudimentaria máquina de escribir, además de dos calabozos. Los atestados más comunes de esta época hacen referencia a la alteración del orden público por estado de embriaguez, infracciones de tráfico por mal estacionamiento, ir tres ocupantes en una motocicleta, circular con un vehículo a motor sin poseer el carnet de conducir, «atestados que instruye la policía municipal por desobediencia, insultos e indocumentación contra algún súbdito extranjero.»








