Orlando Martín Sepúlveda, agente, músico, funcionario del servicio canario de salud y maestro
Estudia en el Conservatorio Provincial de Las Palmas. Allí alucina en ver cómo se gestiona el tráfico en la capital. De vacaciones en Lanzarote, por casualidad, le recoge de autostop Rafael Villalba, un policía local de Teguise y le comenta todas las posibilidades que hay para entrar en la policía. En el año 1988 se prepara y consigue plaza en la Policía de Tías. Es el momento de mayor congestión turística y crecimiento. En el año 1990 oposita a la Policía de Arrecife. Allí contrasta otra forma de actuación policial: «No es lo mismo trabajar con extranjeros y visitantes que hacerlo con vecinos». Estudia informática y se va al servicio militar. Al finalizar, se incorpora nuevamente a Tías en el año 1991, oposita al Insalud (previo al Servicio Canario de Salud) y se traslada al Hospital Virgen de la Candelaria, Tenerife. Paralelamente cursa la diplomatura en magisterio en la especialidad de música. En ese mismo año vuelve a incorporarse a la Policía Municipal de Tías y colabora con la Academia Canaria de Policía como docente en los cursos de redacción de informes policiales y ética policial. Orlando abandona la Policía definitivamente al aprobar las oposiciones de magisterio en la especialidad de música y trabaja ininterrumpida-mente desde el curso 2001 en el CEIP Ajei de San Bartolomé. Es componente fundador del grupo musical Graduado Escolar.
SABINA, LA INSPIRACIÓN Y LOS MUNICIPALES
La mítica canción Y nos dieron las diez del maestro Sabina encontró su inspiración en esta isla y en este municipio, según desvela el periodista Domingo Rivero (La Provincia 2.5.15). El cantante revela en Asturias que se inspiró en una chica a la que conoció después de unos de sus conciertos en la isla de Lanzarote. Joaquín Sabina se hospedó en varias ocasiones, a finales de los ochenta, después de sus actuaciones musicales, en el Apartahotel Fariones de Puerto del Carmen y frecuentaba los bares del entorno.
«Tu memoria vengué
A pedradas contra los cristales Sé que no lo soñé
Protestaba, mientras me esposaban los
Municipales…









