La Flora y Fauna: Los Hábitats, las comunidades y las especies.

Publicado: 10 mayo, 2015 en Flora y Fauna

Fuente: Centro de Datos del Cabildo Insular de Lanzarote

La Flora y Fauna: Los Hábitats, las comunidades y las especies.

La yuxtaposición y solapamiento de los factores geomorfológicos y climatológicos con los antrópicos, en forma de los usos del suelo, nos da como resultado la existenciverolesa de los hábitats, entendiendo por tales a aquellos espacios físicos de características diferenciadas que permiten albergar a unas comunidades o biocenosis vegetales y animales formadas por especies.

Si bien la riqueza y diversidad del patrimonio natural es inferior a otros enclaves como Famara, su fauna y flora alcanza las cotas suficientes para definirlo como notable. Así también lo confirmaron eminentes naturalistas y científicos extranjeros que ya desde el siglo pasado visitaron el municipio, tal es el caso de Sabin Berthelot, Carl Bolle y E. G. B. Meade-Waldo, y continuaron con Polatzek y Bannerman en la presente centuria, llegando este último a desembarcar, en 1913, en el Puerto de la Tiñosa para iniciar su periplo por todo Lanzarote.

En el reino vegetal se ha constatado la existencia de unas 250 especies de plantas fanerógamas, de las que al menos 70 de ellas presentan un cierto grado de endemicidad. Por comunidades se distinguen las siguientes:

Comunidad rupícola: Se trata de una comunidad azonal (que no depende esencialmente de la altura) que se instala en los acantilados marinos (caso de Pulicaria canariensis) y, sobre todo, en las escasas grietas y oquedades con cierto grado de humedad (caso de los helechos y los endemismos insulares Aichryson tortuosum, Sedum lancerottense y Thymus origanoides) existentes en lo alto de los conos volcánicos y coladas lávicas de Timanfaya.

Comunidad de crasuláceas: Grupo de plantas de pequeño porte que ocupan buenas extensiones de las zonas soleadas del vulcanismo histórico (la Geria y Masdache), caso de los verodes (Aeonium balsamiferum y A. lancerottense) y el sombrerito (Umbilicus horizontalis).

Comunidad termófila: Con carácter muy puntual y ejemplares escasos, existen algunos representantes de la vegetación más húmeda de la isla y teóricamente restringidos a la zona norte de la isla; este sería el caso de los endemismos de la yesquera amarilla (Helichrysum gossypium) y la salvia salvaje (Sideritis pumila), que junto a la esparraguera (Asparagus aulaganesiotis) se confinan a los lugares más altos e inaccesibles.

Comunidad xerofítica: La comunidad botánica más abundante y de mayor superficie, se extiende desde los caseríos de Conil y la Asomada hacia el sur, hasta llegar a la

misma línea costera. La facies original de esta comunidad la constituye un estrato arbustivo dominado por veroles (Kleinio neriifolia), tabaibas (Euphorbia sp.) y tojíos (Naplius intermedius) que ha sido sustituida casi en su totalidad por una facies degradativa (debido a los intensos usos del suelo) dominada por la aulaga (Launaea arborescens). Sin embargo, aún es posible hallar al rarísimo endemismo insular de cardo blanco (Volutaria bollei) en las cercanías de la Tiñosa.

Comunidad costera: Comunidad botánica prácticamente desaparecida por la ocupación del litoral, en cuyos jables vivían taxones como el balancón (Traganum moquinii) y la lechuga de mar (Astydamia latifolia) que constituían la vegetación halófila (resistencia a la sal) y samófila (preferencia por el jable) del lugar.

En el ámbito de la fauna vertebrada, y dejando de lado las especies introducidas por el hombre, destaca la presencia del erizo moruno (Erinaceus algirus) y la rara musaraña canaria (Crocidura canariensis) en los mamíferos, y el lagarto (Gallotia atlantica) y perenquén (Tarentola angusstimentalis) en los reptiles. Empero, el grupo más numeroso e importante es el de las aves, con 25 especies nidificantes y alrededor de 24 migradoras (invernantes o de paso); en el apartado de reproductoras destaca la comunidad estepárica con escasos representantes de la hubara canaria (Chlamydotis undulata) y bastantes más de alcaraván (Burhinus oedicnemus), la comunidad de rapaces y afines con especies abundantes como el alcaudón real (Lanius excubitor), el cuervo (Corvus corax), la lechuza (Tyto alba) y el cernícalo (Falco tinnunculus), la comunidad xérica con el frecuente caminero (Anthus berthelotii) y la invisible curruca tomillera (Sylvia conspicillata) y la comunidad de cultivos representada por el arrullo de la tórtola (Streptopelia turtur), el cahelechosnto del linacero o pardillo (Carduelis cannabina) y la vistosidad de la perdiz moruna (Alectoris barbara).

Una vez vistas las especies y las comunidades de vegetación y fauna, en el municipio de Tías se pueden catalogar los siguientes hábitats:

Hábitat de vulcanismo histórico: Restringido al extremo norte del municipio, abarca todos los suelos bajo la influencia del vulcanismo de Timanfaya, desde la zona de la Geria con sus cultivos de vid hasta los malpaíses de Masdache. En la superficie de las coladas de este lugar se detecta la totalidad de la vegetación crasulácea (verodes), mientras que sus numerosas grietas sirven de refugio para representantes de la comunidad rupícola, con varias especies de helechos como la tostonera (Adiantum reniforme), el pie de gallo (Asplenium onopteris), la batatilla (Davallia canariensis) y el culantrillo (Cheilanthes sp.), y la yesquera amarilla. A nivel faunístico destaca la presencia de la tórtola, el pardillo (comunidad de cultivos), el cernícalo y la lechuza (comunidad de rapaces).

Hábitat de conos volcánicos: Ubicado al sur del anterior hábitat, tiene las mejores condiciones pluviométricas y comparte con el todas las comunidades animales, mientras que en la flora sustituye la comunidad de crasuláceas por la exclusividad en la representación de la vegetación termófila. Los pueblos de La Asomada y Conil se emplazan en dicha área.

Hábitat de zonas xéricas: Continuando hacia el sur nos encontramos con un paisaje con condiciones ecológicas más extremas (escasas precipitaciones, alta insolación) y fuertemente antropizado y fragmentado por cultivos abandonados y por edificaciones que, partiendo de los pagos de Mácher y Tías, transitan rumbo sur hasta la Tiñosa.

Aquí nos encontramos con los mejores efectivos de las dos especies de reptiles y la única colonia conocida de la musaraña canaria, así como con los representantes estepáricos (alcaraván y hubara canaria) y xéricos (caminero y curruca tomillera), a los que se une la perdiz moruna y el alcaudón.

Florísticamente es una zona empobrecida en la que destaca la milagrosa presencia del cardo blanco (Volutaria bollei), inmerso en la dominancia de la aulaga como representante de la comunidad xérica.

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